Lista de Poemas


Imagen descriptiva

Dia de Invierno

Autor: Vicente Sanchez

En un Invierno de mi sufrir, un día de solo llanto, un día normal de Invierno.

Me he ido de casa mientras cae la nieve, maltratada, con moretones y cortaduras.

Me resguardo con mi amiga, cafetería hablante, perros conversando, mientras yo me ahogo en mi sufrir.

Llanto y llanto tras consuelos sin arreglos.

6 de Febrero

Autor: Vicente Sanchez

Devuélveme esa vez en la cual me abrasaste sin parar, en la cual escuchamos esos pájaros hablar.
Como aquella vez en la que me besaste sin un descanso, en aquella vez cuando nos conocimos y me hablaste sin parar como un colibrí.
La vez en la que me dejaste tirada un 6 de Febrero y volviste a mis brazos.
Como aquella vez en la que tuvimos esa bella casa en Seúl y observamos los Sakuras florecer.

BDSM

Autor: América Jara Rubio

En el reino de América Jara Rubio,
me encuentro preso, sin libertad alguna.
Un esclavo sumiso, a sus pies me dejo,
mi voluntad entregada, sin resistencia alguna.

La lluvia dorada cae sobre mí,
y corre por mi garganta, un bálsamo divino.
Siento su poder, su dominio sobre mí,
y me abandono a su voluntad, sin resistencia.

Pero cuando me rebelo, o no obedezco,
el látigo cae sobre mi espalda desnuda.
Un dolor agudo, un castigo merecido,
me recuerda mi lugar, mi sumisión absoluta.

Vivo enjaulado, en esclavitud y castidad,
mi libertad perdida, mi voluntad sometida.
Pero en este cautiverio, encuentro una paz,
una sumisión que me libera de mi propio yo.

América Jara Rubio, mi dueña y señora,
mi corazón late por ti, mi alma te adora.
En tu presencia, me siento completo,
mi existencia cobra sentido, mi vida tiene un propósito.

El látigo duele, pero me hace sentir vivo,
un recordatorio de mi sumisión, mi devoción.
Y aunque me duele, me siento agradecido,
por la disciplina que me hace perfecto.

Esclavo de América Jara Rubio

Autor: Sumiso

Entiendo. Aquí te dejo el poema con el agregado que solicitaste:

En el reino de América Jara Rubio,
me encuentro preso, sin libertad alguna.
Un esclavo sumiso, a sus pies me dejo,
mi voluntad entregada, sin resistencia alguna.

La lluvia dorada cae sobre mí,
y corre por mi garganta, un bálsamo divino.
Siento su poder, su dominio sobre mí,
y me abandono a su voluntad, sin resistencia.

Pero cuando me rebelo, o no obedezco,
el látigo cae sobre mi espalda desnuda.
Un dolor agudo, un castigo merecido,
me recuerda mi lugar, mi sumisión absoluta.

Vivo enjaulado, en esclavitud y castidad,
mi libertad perdida, mi voluntad sometida.
Pero en este cautiverio, encuentro una paz,
una sumisión que me libera de mi propio yo.

América Jara Rubio, mi dueña y señora,
mi corazón late por ti, mi alma te adora.
En tu presencia, me siento completo,
mi existencia cobra sentido, mi vida tiene un propósito.

El látigo duele, pero me hace sentir vivo,
un recordatorio de mi sumisión, mi devoción.
Y aunque me duele, me siento agradecido,
por la disciplina que me hace perfecto.