Lista de Poemas


Imagen descriptiva

La Danza de las Sombras en el Bosque de Jade

Autor: Señorita K

Las hojas del jade se mecen en la brisa,
un susurro suave que canta con delicadeza. Rayos de sol se cuelan entre la espesura, pintando sombras danzantes sobre la tierra.

Un ciervo se asoma, tímido y elegante,
sus ojos como ágatas, llenos de misterio. El aire se llena con el aroma de flores, un perfume sutil que cautiva el olfato.

Los árboles milenarios, testigos del tiempo, se inclinan con la gracia de los ancianos. En su corteza rugosa, historias milenarias, grabadas por la mano del destino.

Las sombras juegan con la luz y la oscuridad, creando un ballet mágico, sin fin, sin par. Cada paso, un susurro, un eco de la vida, un secreto que el bosque guarda con cuidado.

En este oasis de paz, el corazón se llena, de una quietud profunda, un éxtasis tranquilo. La danza de las sombras en el bosque de jade,
un poema sin palabras, eterno y perdurable.

El encuentro

Autor: Yenny Mitelman

Dos mundos diferentes giran
Con el viento y se inspiran
Cuando menos lo imaginan
Estas almas se combinan

Se observan fijamente
Sus miradas elocuentes
Y detrás de su mirada
Una idea ya hay fijada

Poco tiempo transcurrió
Y el encuentro ocurrió
Y tan solo en un segundo
Se unió un solo mundo

Alma adolorida

Autor: Yenny Mitelman

Cuando sueñas y caminas
Un sendero con espinas
Das la vuelta tu mirada
Y ves tu alma adolorida

Tu cuerpo inundado
De un sueño infundado
Derrepente esta irradiado
Por un aire de grandeza

Llega al fin tu fortaleza
Que te llena de nobleza
Cuando menos te lo esperas
Es plasmada tu belleza

El pecado y la luz

Autor: Yenny Mitelman

Caí en un mundo oscuro, el cual pensé no tendría salida. La tentación se me presentaba y me bailaba vestida de blanco. Entre sus velos que oscilaban frente a mi me convencía que de su placer jamás me podría liberar. Yo le creí y me entregué al pecado mas grande en que un ser humano puede caer: encontrar la solución a mis problemas sin hacer nada, simplemente dejando que entrara en mi solo al respirarla. Poco tiempo después ya estaba hundida en la oscuridad y me daba cuenta que había sido la peor elección que pude haber tomado, pero me tenia dominada y la luz ya no llegaba a mi mirada. Mágicamente un dia, un rayo de luz entró a mi habitación, tenía al fin el poder de elegir entre esa droga que me daba, pero me torturaba mil veces más de lo que me entregaba. Sin pensarlo más que un segundo, decidí seguir la luz, ahí al fin comenzó el camino a mi sanación, un camino muy difícil al que tenía que ganarme a mi misma. Luego de un arduo trabajo fui capaz de ganar una guerra, "Porque ganarse a uno mismo y ganarle a algo que te entrega un placer tan tentador es ganar realmente una guerra".